lunes, 14 de octubre de 2013

¿Niñas lesbianas y niños gays?


Si se entiende "lesbiana" o "gay" como categorías identitarias, contextual e históricamente situadas, podría haber -y hay- personas que se identifican con ellas desde edades muy tempranas. Pero más allá de las categorías y la discusión en torno a ellas, existen niñas, niños y adolescentes que tienen una identidad de género que no se ajusta al "deber ser" (niñas rosaditas y niños azulitos) y existen también niñas, niños y adolescentes que sienten atracción por personas de su mismo género. Y la pasan muy mal por ser quienes son. 


Estar al margen de la norma heterocentrada ocasiona muchos problemas en nuestro contexto, pero una ya adulta se las arregla (mi cuerpo, mi vida, mi sexualidad, son mías y yo decido). El asunto se vuelve más complejo cuando eres material y simbólicamente dependiente de otras personas que no quieren respetar tu identidad de género o tu orientación sexual: mamá, papá, familia extensa, docentes, comisarías de familia, profesionales en sicología, iglesias...

Vivimos entre frases de cajón que rezan: "los niños -que no las niñas- son el futuro"; "todo por defender la infancia" y un sin fin de retahíla en el mismo sentido, pero, también aquí, parece que sólo algunos niños y algunas niñas importan. Claramente quienes pudiéramos leer como gays o lesbianas importan mucho menos.


"yo tuve que aguantar mucha discriminación desde muy pequeño, desde antes que yo supiera, mi papá me pegaba, me pegaba durísimo, y me decía: -eso, póngase la ropa de su hermana, usted es un marica, y todas esas cosas. Y fue peor, que luego mi papá se enteró, que casi me mata, literalmente"
"a mi mejor amigo la mamá le tenía hasta cubiertos diferentes sólo para él. Tenían baños separados, toallas separadas, platos separados… Es decir, como que todo lo que tenía que ver con él no podía estar en contacto con ella. Eso es muy fuerte. Todo el tiempo lo atacaba y lo ofendía, todo el tiempo y por cualquier bobada”
“cuando pasó todo eso a mí me llamó la sicóloga del colegio y me dijo: -Tu puedes confiar en mí, yo no le voy a decir a nadie, y resulta que yo como una boba le creí, le dije todo y resulta que ella ya había llamado a mi mamá a contarle todo”
“Tenaz, no tenemos una garantía de derechos, que si yo salgo del closet y mis papás me echan de la casa, al menos tener a alguien que te diga que tranquilo que no pasa nada, todo está muy bien, acá puedes, no sé, vivir, un hogar de paso o algo así, pero no nos echan y quedamos sin nada, en la calle, literal"


Ya está publicado el Diagnóstico de la situación de niños, niñas y adolescentes con orientaciones sexuales o identidades de género no normativas en Bogotá, que elaboramos desde la Escuela de Estudio de Género de la Universidad Nacional de Colombia, para la Secretaría Distrital de Planeación. Pueden descargarlo AQUÍ

Y entonces ¿qué tanto nos importan (a cada quien, a cada familia, a cada colegio y al Estado en general) estas niñas, estos niños y estas/os adolescentes?

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